Una guitarra.

Me aferro a sus cuerdas para sentir que soy real. Mis dedos hacen fluir las notas y éstas me envuelven en una sensación cálida.

Respira, no estás sola.

Sigo tocando, algo no suena bien. Rabia, frustración, tristeza.

Respira, siente la música, vive.

Mi voz se hace sitio, pero es tenue, apagada.  Mi cerebro se enreda en un hilo de pensamientos. Siento una leve presión en el estómago.

No te rindas 

Me apodero de ese dolor y lo convierto en algo más. Mi voz sale con fuerza, no tengo miedo a equivocarme. Brota como un río con fuerza y me libero de esa presión. Nadie puede oírme, pero no me importa.

Sólo un poco más

Sigo cantando, canto hasta gritar.

Grito hasta quedarme sin voz.

 

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Magia

No sé si recordaras, porque yo sí.

Recuerdo cuando no podías dejar de mirarme, como si fuera algo incontrolable para ti. Como si tuvieses miedo a perderte un solo instante, porque hasta el hecho más trivial era magia en tus pupilas. Mi existencia te parecía algo tan irreal que tenías miedo a desviar la vista o cerrar los ojos por si me desvanecía. Magia.

Magia. Tu guitarra y mi voz. Tu voz y mi respiración. Cristales rotos que se recomponían durante unos efímeros minutos y dejaban que viera dentro de ti. Y miré donde tú no eras capaz, y te recordé que había un mundo fuera, que sólo tenías que abrir una puerta en tu cabeza.

Magia, cuando mis brazos era lo único que necesitabas para sentirte en paz. Un lugar seguro en el que respirar.

Magia, cuando anhelabas hablarme para contarme tus pensamientos y tus sueños. Cuando un silencio era un abismo pero te arriesgabas a saltar.

Magia, tus poemas en formas de canciones que sólo yo sabía leer. Y eso era suficiente.

Magia, cuando me querías. Cuando mi alma y mi cuerpo eran suficientes.

 

No, no era magia de verdad. Era ilusionismo

Autodestrucción

No consigo olvidar aquellas fotos.

Cuando rozas mi piel, mi cuerpo deja de ser mío, y se convierte en un conjunto de células, huesos y músculos que no contienen un alma.

Mis demonios no están dentro de mí, sino que yo vivo en ellos.

Abrazarte es un acto de autodestrucción, pero no hacerlo es morir un poquito cada vez.

…O de cómo lo impensable se materializa en forma de gotas de lluvia.

La lluvia. Ese fenómeno meteorológico que nos aisla del ruido exterior creando por sí misma una melodía que acalla nuestros pensamientos y sacude el interior de nuestras almas. Es esa lluvia a la que apelo en estos instantes, las malas lenguas dicen que el escritor sólo produce cuando el dolor punzante de la desidia acude a la llamada de la nada. Quizá es cierto. Sin embargo ahora mi deseo no es otro que el de llamar a la conciencia de todo aquél que lea este fragmento de universo, habiendo sido atrapado por el manto de lo desconocido es de ahí de donde huyo a sabiendas de que no encontraré otro camino que recorrer. 

¿Cuál es el propósito de respirar si no el de sentirse vivo? ¿Cuál es el valor del aire que inhalamos en términos económicos? ¿Nos hemos convertido en cifras indescifrables sin apenas darnos cuenta? 

Escucha lo que he venido a decirte… Hilando relatos o tejiendo historias…

En enero todo pasa. Todo, de una manera u otra, empieza a brotar de nuevo: deseos por un cambio, excusas para llevarlo a cabo… O simplemente quedarse a la espera de lo que pueda suceder; y nunca, por mucho que lo intentes, piensas que esas gotas de lluvia pueden traer algo bueno, hasta que ese algo sucede.

Estaba ya bien entrada la tarde, mirando a través de la ventana él se lamentaba de que el cielo, cubierto por negras nubes, no le diera un mero respiro para poder salir. Cansado, mira el reloj, una, dos, tres, cuatro veces, las manecillas parecen no girar y el tiempo, denso y amargo, se para en una décima de segundo. Sus pupilas giran despavoridas en las cuencas de sus ojos pero sus labios habían quedado sellados, inmóviles al son del silencio que reinaba en esa habitación. Por más que lo intentaba, de su boca ni siquiera un suspiro salía sólo el constante ruido de las gotas de lluvia cayendo sobre el cristal de esa ventana le proveía de una banda sonora que empezó a tener sentido a medida que el silencio se apoderaba de su mente.

“¿Lo has averiguado ya?” Una voz le pregunta.

“¿Qué se supone que debo saber?”

“Tomaré esa respuesta como un no.” Esas palabras resonaban lejos en la distancia.

Nada. La nada junto con la ausencia de movimiento inundaba la habitación sombría.

“Una vez encuentres lo que buscas, el camino se abrirá ante ti.”

Y es que en esta vida de vaivenes y baches que nos arrojan fuera de las vías del tren, las pequeñas cosas son las que hacen que podamos seguir caminando. Porque el mundo se pierde en una mirada al abismo, pero si el abismo se encuentra en los ojos de ese alguien, entonces saltas sin miedo; el mundo… El mundo es lo que tú quieres vivir y si está en tu mano entonces, sé feliz.

¿Y qué es la felicidad? La felicidad es ese sentimiento que nadie aparte de ti entenderá. La felicidad no es algo tangible, no viene con un manual de instrucciones, algunas veces la felicidad está en la última gota de café que sobra en esa taza abandonada en la mesa de ese lugar, porque eso significa que tú has estado allí, compartiendo ese momento con tu felicidad.

Muchas veces nos perdemos en este inmenso mar de sinsentido en el que nos comparamos unos con otros sin tener en cuenta que cada uno de nosotros es un individuo con sus propios valores y pensamientos; si tú ves algo rojo, un daltónico lo verá verde, ¿verdad? Tu realidad nunca será la misma que la de los demás, por ello busca tu itinerario y sobrevive y vive pero nunca dejes de caminar.

 

 

La música siempre tiene respuesta

FotoAmor

 

Existen tres tipos de personas: a las que les gusta la música, las que la disfrutan y las que, como yo, viven a través de ella.

Podría decirse que mi vida no tiene b.s.o. sino que lo es. La música es cada sentimiento, cada sonrisa, cada lágrima, cada fragmento de mí y de mi historia.

La música es  y será mi esencia. Pasan los años y todo cambia, pero ella permanece, calma mis demonios  y me impulsa a seguir adelante, dice que no me rinda.  Ella me ha enseñado a dejarme llevar, a dejar que mis emociones fluyan, como fluyen las notas entre las cuerdas de mi bajo y mi piel.

La música me ha unido a personas. Recuerdo que hace años,  creaba carpetas con el nombre de aquellas cercanas a mí y guardaba las canciones que compartíamos, era mi forma de tenerlas más cerca, de conocerlas… Adoro cuando alguien me regala su tiempo hablándome de sus canciones, esas que le despiertan algo dentro, o me dedica un fragmento. Sí, adoro cuando alguien piensa en mí a través de la música, porque entonces es un sentimiento real, auténtico, intenso.

Llevo años, muchos años, buscando respuestas en los sitios equivocados, buscando nuevos resultados pero con los mismos movimientos, ofreciendo mi mundo a las personas erróneas, alejando a  las buenas.  Y tras tanto tiempo al final lo he entendido, las respuestas están en la música, están dentro de mí.  Y creo que hoy es el comienzo de algo grande, de un cambio, de un nuevo viaje. Y  ahora no me importa donde termine, sino lo que descubra en el transcurso, sobre mí  y sobre las personas que quiero y las que vendrán. “Te quiero”, dos palabras a las que les tengo auténtica fobia, me gustaría ser capaz de pronunciarlas,  y de abrazar más.

 

La música ES.

“La música siempre tiene respuesta”.

 

PD. [Si has llegado hasta aquí, comparte una canción conmigo y te contestaré con otra]

PD2. Si quieres ver un poco de mi mundo a través de mis ojos, visita https://www.flickr.com/photos/beatrixgz/

Los sueños no existen, son los padres.

Dicen que si sueñas, puedes conseguirlo. Y yo digo, que si lo consigues, entonces es cuando puedes soñarlo.

¿Por qué tener esperanza si siempre está perdida? Confiar en que todo es posible es tan superfluo que un barco de papel podría navegar sobre ello.

Soñar… Claro… ¿Qué es lo siguiente? ¿Confiar en alguien?

Nunca hay forma de saber si estás en lo cierto no, si tu futuro está pintado en colores brillantes o en carboncillo negro sobre papel de lija. Querer es poder, pero poder no es soñar. ¿Por qué aferrarse a algo que sabes que se va a romper? La belleza es efímera, como también lo es el sueño de poseerla.

No hay forma posible de enfrentarse al vacío de la nimiedad que de soslayo te acecha en cada pensamiento, en cada instante en el que tu mente vuela y no puedes pararla; repleta a su vez de un millón y de “y si” y medio millón de “y por qué no”, porque nunca un sueño viene solo.

¿Y qué nos queda en esta vida sin sueños? Realidad.

Y que las estrellas alumbren la noche de tu mente lo que el sol ciega y abrasa cuando abres los ojos y te das cuenta de que la oscuridad no existe, que los sueños son un invento del alma para poder sobrevivir al alba del mañana.

Porque el mañana es un sueño. Y quién sabe si ese sueño se seguirá ahí cada vez que despiertes.

 

 

Lo inalcanzable

Mi vida está llena de hojas en blanco que no me atrevo a escribir.

Todo se mueve a velocidad vertiginosa a mi alrededor y yo sigo donde empezó todo. Mis pies se empeñan en adherirse al asfalto como si éste fuese papel mojado. Y la lluvia es el pegamento que mantiene unido lo poco que aún permanece. Respiro el aliento de la gente que me cruzo en el camino para intentar conseguir lo inalcanzable, lo que no me pertenece.

Respiro […]

Mi vida está llena de hojas en blanco, y de paréntesis incompletos.

~ 65daysofstactic – Radio Protector

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